sábado, 27 de marzo de 2010

¿QUE ES UNA RESIDENCIA MÉDICA?

La educación aspira a lograr el desenvolvimiento racional de las facultades y aptitudes de una persona con el fin de crear hábitos permanentes que facilitan su acción. Desde el punto de vista pedagógico, es preciso diferenciar dos palabras: por un lado la Instrucción que se refiere a la formación práctica y objetiva, destinada a abastecer inmediatamente al individuo de conocimientos necesarios para sus necesidades. En cambio, la educación propiamente dicha tiene connotaciones con una formación moral y subjetiva, que con el tiempo se manifiesta con el desarrollo intelectual y una sensación gratificante que eleva el espíritu. La educación es un proceso de formación de conocimientos que implica voluntad, carácter, sensibilidad, hábitos y valores; debe entenderse como un acto bidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, hábitos y formas de actuar. No solo se educa mediante la palabra, sino también a través de todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes. Producir la transformación de los integrantes de una institución es cambiar su forma de intervenir con efectividad en este mundo y poder hacer cosas que antes no podían hacer. El médico recién graduado deja una institución académica, que es la Facultad de Medicina, para insertarse en la institución natural para la práctica y el desarrollo de su profesión, que es el Hospital. Es un profundo cambio de perspectivas, parecido al que se experimenta al salir del colegio secundario y encarar un estudio universitario. El bagaje de conocimientos adquiridos en los años de la facultad de medicina, no alcanzan por sí solos para lograr una práctica profesional de la medicina. Se debe reaprender todo y prepararse para el trato con otros humanos. Se ingresa a un ciclo infinito que es la educación médica contínua (EMC). Esta fue definida en el 2006 durante la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial, como la planificación, desarrollo, organización, evaluación y acreditación de actividades que fortalezcan y actualicen los conocimientos médicos, habilidades y destrezas en función de mejorar la calidad de la atención en la salud de la población. Es un proceso alimentado por la devoción de aprender: como alguna vez dijo Henry Ford: el secreto del éxito es estar preparado... Es una actividad que debe intentarse que funcione bien sistematizada y deben comprometerse el individuo y las instituciones educativas y de salud, pues sin la comunión de sus intereses, no será posible realizar. La EMC es activa y permanente: si lo que hacemos hoy es lo mismo que se hacía hace un siglo, porque lo revisamos poco ó lo consensuamos menos, hay algo que funciona mal, y vale la pena cuestionar. La EMC debe tomar en cuenta la práctica diaria, la capacidad, las habilidades, el tipo de aprendizaje y la ética de quien la ejerce, todo con el fin de mantener en el médico su capacidad operativa y resolutiva. La Ley Básica de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, sancionada el 25 de Febrero de 1999, y publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires N° 703 del 28 de Mayo de 1999, establece en el artículo 40 (Capítulo 5, Docencia e Investigación) los lineamientos para la docencia en donde se promueve la capacitación permanente, la inclusión de todos los integrantes del equipo de salud, señala la importancia de la calidad del proceso de enseñanza- aprendizaje, la jerarquización de la residencia como sistema formativo de postgrado y el desarrollo de becas de capacitación. Entre todas las alternativas de EMC, la residencia médica es un medio eficaz de lograr en 4 ó 5 años, un médico con alto desempeño y capacidad resolutiva. El sistema de residencias médicas fue ideado por el cirujano austríaco Christian Albert Theodor Billroth (1829-1894) en Viena a mediados del siglo XIX. Billroth confeccionó un programa de entrenamiento hospitalario con reconocimiento y respaldo de la Universidad. Mediante una rigurosa selección de postulantes, exigió de la misma manera el estudio de la anatomía patológica, bioquímica y rotaciones en el servicio de medicina interna. Organizó los consultorios externos del servicio de cirugía, con seguimiento muy minucioso de los casos. De esta manera, Viena se convirtió en el foco más prestigioso de la cirugía europea. El cirujano norteamericano William Stewart Halsted (1852-1922) fue quien instituyó, con algunas modificaciones, el programa de Billroth en el Hospital Universitario John Hopkins de los Estados Unidos en 1889. Se inició entonces, la mayor contribución a la medicina y cirugía estadounidenses. En nuestro país, el sistema de residencia médica se ensayó en 1944, en la la Sala IV del antiguo Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires. Los impulsores fueron el Profesor Titular Tiburcio Padilla (1894-1963) y su discípulo, Pedro Cossio (1900-1986). En Diciembre de 1952, el Consejo Directivo de la Facultad de Medicina dictó una ordenanza que fue aprobada por el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires el 3 de junio del año siguiente, para instituír este eficaz enfoque de la enseñanza de posgrado. La figura nacional de la residencia médica, corresponde a la Resolución 1778/61 del Ministerio de Salud de la Nación donde se la define como un sistema de educación profesional para graduados en escuelas médicas, con capacitación en servicio, a tiempo completo y en un plazo determinado, a fin de prepararlos para la práctica integral,responsable, científica, técnica, eficaz y social de una especialidad. Este sistema exige una supervisión adecuada y permanente, con asignación de tareas y funciones con responsabilidades crecientes. En el campo de la cirugía general esto significa que los residentes adquieran las habilidades, conocimientos y disposiciones necesarias para llevar a cabo su trabajo como cirujanos. Para el ámbito de la Sanidad Naval, la residencia médica se inició en el Hospital Naval Pedro Mallo en 1981 (Resolución COAR Nº 21/80 – Boletín Naval Público Nº 3/80). El DGPN Vicealmirante Rubén O. Franco, dispuso aprobar las Disposiciones Reglamentarias Generales para las Residencias Médicas del Hospital Naval Buenos Aires “Cirujano Mayor Dr Pedro Mallo” (Disposición DGPN 528/81). En 1987 se creó el sistema de residencias médicas civiles (Res. EMGA Nº 83/87) y en el Boletín Naval Público Nº 6/08 del 14 de Mayo de 2008 se encuentra la Resolución EMGA Nº 222/08 que reglamenta y regula el sistema de residencias médicas civiles para el personal de ambos sexos de los hospitales navales. Prof Dr Juan Manuel Campana Director del Programa de la Residencia de Cirugía Hospital Naval Puerto Belgrano Dr Gustavo A.H.Fernández Russo Colaborador Docente Residencia de Cirugía – Hospital Naval Puerto Belgrano

lunes, 18 de enero de 2010

Una lectura médica de Sherlock Holmes



¿podía diagnosticarse la extraña conducta de Sherlock Holmes?

No cabe duda de que tiene síntomas. Parece ignorar los ritmos y cortesías de las relaciones sociales normales; no conversa, sino que pontifica. Sus conocimientos e intereses son profundos pero escasos. Tiene una peculiar "sangre fría", lo que tal vez sea la causa de que también esté solo en el mundo. No tiene más amigos que el extremadamente tolerante Watson. Un hermano, aún más raro y aislado que él, es su única familia. ¿Arthur Conan Doyle expuso algún tipo de enfermedad mental o de trastorno de personalidad genético que había observado o Holmes era sólo un personaje interesante que creó de la nada?

Conan Doyle estudió medicina en la Universidad de Edimburgo, que en ese entonces era una de las facultades médicas más prestigiosas del mundo. Tenía un ojo avezado para detectar las sutiles manifestaciones de la enfermedad, y sus relatos están llenos de descripciones médicas de gran precisión. El alcoholismo de un hombre que gozaba antes de buena salud se ve en el "toque rojo en la nariz y las mejillas", en "el leve temblor de la mano extendida". En otro relato, las contorsiones de un cuerpo –los miembros "retorcidos de la forma más fantástica", los músculos "duros como una tabla (...), que excedían en mucho el rigor mortis habitual"– le permiten a Watson (y a sus lectores médicos) diagnosticar un envenenamiento por estricnina.

Se estima que Conan Doyle fue uno de los primeros en describir una enfermedad heredada que ahora se conoce con el nombre de síndrome de Marfán. El síndrome, que apareció por primera vez en la literatura médica en 1896 gracias al pediatra francés Antoine Marfán, se caracteriza por una estructura física alta y delgada, problemas oculares y tendencia a desarrollar aneurismas de aorta a temprana edad. La ruptura del vaso dilatado que transporta la sangre del corazón al resto del organismo es la causa de muerte más común entre quienes padecen ese trastorno, y hasta hace poco pocos enfermos vivían más allá de los cuarenta años. Se describe a Jefferson Hope, el asesino vengador de la primera novela de Conan Doyle, como un hombre alto de treinta y tantos años que mata a quienes responsabiliza de la muerte de la mujer que amaba. Cuando por fin lo detienen, le pide a Watson que le ponga la mano en el pecho. Watson señala que tomó "conciencia de inmediato de las pulsaciones y la conmoción extraordinarias que había en su interior. La caja torácica parecía agitarse y temblar como lo haría una construcción débil al ponerse en marcha un motor poderoso. En el silencio de la habitación oía un zumbido sordo que procedía de la misma fuente". Watson sabe al instante lo que significa eso. "¡Usted tiene un aneurisma de aorta!"

¿Es posible que al retratar a Holmes, Conan Doyle haya plasmado un síndrome psiquiátrico familiar hasta entonces desconocido? Tanto admiradores como académicos aventuraron muchos diagnósticos, dice Leslie Klinger, editor de la versión anotada más completa de los relatos de Sherlock Holmes. Klinger se inclina por un diagnóstico de trastorno bipolar, para lo que se basa en las oscilaciones del detective entre la hiperactividad y la lasitud. El trastorno bipolar es hereditario y se caracteriza por episodios de energía frenética –a menudo acompañados de una conducta extravagante y ostentosa– que alternan con períodos de profunda depresión. Si bien es cierto que Holmes no dormía durante varios días cuando estaba inmerso en un caso, sus cambios de estado de ánimo parecen depender de su trabajo. Cuando trabajaba estaba eléctrico. Si no tenía nada que hacer se ponía melancólico. El consumo de drogas podría ser la causa de los marcados cambios anímicos, pero usaba cocaína cuando estaba ocioso y deprimido, no cuando estaba ocupado y animado.

Otros, agrega Klinger, sugieren que Sherlock Holmes puede haber tenido una forma leve de autismo que suele denominarse síndrome de Asperger. El pediatra austríaco Hans Asperger informó en la literatura médica sobre ese trastorno en 1944. Describió a cuatro chicos brillantes y coherentes que tenían graves problemas de interacción social y tendían a concentrarse de forma muy intensa en determinados objetos o temas. El trabajo de Asperger languideció en las sombras durante más de cuarenta años, pero para 1994 el síndrome de Asperger formaba parte del léxico psiquiátrico oficial. El diagnóstico puede estar incorporado al autismo en el próximo Manual estadístico y diagnóstico de trastornos mentales, pero sin duda la descripción que hizo Asperger de esos hombres jóvenes de gran concentración y torpes en el plano social tuvo gran resonancia entre los padres, que reconocieron en la misma a sus propios hijos.

¿Es posible que Conan Doyle haya descrito el síndrome unos setenta años antes que Asperger? Según Ami Klin, director del programa de autismo del Centro de Estudios Infantiles de Yale, que forma parte de la facultad de medicina, la principal característica que define todas las formas de autismo es la "ceguera mental", la dificultad para entender lo que los demás sienten o piensan y, por lo tanto, para relacionarse. Ignorantes de cómo los ven los otros, quienes padecen el síndrome de Asperger a menudo tienen un comportamiento extraño y tienden a desarrollar un vasto conocimiento de temas muy puntuales.

En el retrato que pinta Conan Doyle, Holmes presenta por momentos todas esas características. Su interacción con los demás suele ser directa hasta el punto de la descortesía. Incluso cuando le habla a Watson, su mejor amigo, los elogios que le dedica suelen rayar en el insulto. En El mastín de los Baskerville, cuando Watson, complacido con sus propias habilidades detectivescas, le informa a Holmes sobre los resultados de su investigación, éste le dice que no es una fuente de luz sino un conductor de luz, un mero ayudante.

En cuanto a sus intereses, Homes se jacta con frecuencia de sus minuciosos conocimientos de todo tipo de fenómenos extraños. Se dice que escribió un estudio sobre las diferencias entre ciento cuarenta tipos de ceniza de cigarros, pipas y cigarrillos. Es un ejemplo de lo que Asperger llamaba "inteligencia autista", la capacidad de ver el mundo desde una perspectiva muy diferente a la de la mayor parte de la gente, concentrándose a menudo en detalles que los demás obvian. Holmes se ufana de poder percibir la importancia de nimiedades y lo llama "método".

¿De dónde sale esa imagen, entonces? Los biógrafos hablan de una serie de personas en las que Conan Doyle pudo haberse basado para el personaje de Holmes, pero ninguna tenía el conjunto de esas características. ¿Era un paciente? ¿Un amigo de la familia? ¿Un compañero de estudios que no entró en las biografías? Quizá nunca lo sepamos, pero es evidente que las peculiaridades de Holmes tienen un atractivo perdurable. Basta con ver por TV a Temperance Brennan, de Bones, a Adrian Monk, de Monk, y, por supuesto, a Gregory House, de House, que presentan síntomas aspergerianos y le deben mucho a Sherlock Holmes.

Lisa Sanders es médica y autora de "Every Patient Tells a Story: Medical Mysteries and the Art of Diagnosis

sábado, 21 de noviembre de 2009

DIA DE LA ENFERMERIA


La historia del beso en el cine demuestra que,sin importar la época que sea,el clásico recurso ,sigue siendo esencial para el éxito de una película.
De la misma forma,en la vida,existe un clásico recurso que hace de cada instante un éxito,y es el Amor.
Así lo dejaron demostrado las hijas de Nicolás II,zar de Rusia ,y antes que ellas y ...después de ellas,muchas otras nobles señoras,desempeñando la empresa de la enfermerías en tiempos de guerra.
Seguramente aquellos cerebros permanecerían atónitos ante los progresos técnicos y científicos de hoy día;pero sus corazones podrían latir al unísono con muchos corazones contemporáneos.
Entonces,como ahora,hombres y mujeres enemigos de los vicios de su tiempo también se dieron cuenta
Que ese recurso no pasa de moda.
Hoy son ustedes quienes abrazan la profesión que día a día dignifican con su constante entrega y creciente capacitación.
Todos venimos al mundo con una misión y por eso constituímos un eslabón en el cumplimiento de los designios sagrados,ustedes son el eslabón de esta gran maquinaria;sin su dedicación y labor diarios su funcionamiento sería imposible.
Son ustedes quienes olvidan por unas horas sus problemas,sus egoísmos,sus preocupaciones y hacen la preciada entrega de la personalidad,la voz serena,la mirada tierna,la caricia afectuosa,la actitud firme, a nuestro hermano doliente que encuentra en ellos el bálsamo para seguir luchando.
Son las tropas de la vida contra las tropas de la enfermedad,luchando a brazo partido,cuerpo a cuerpo en pos de su desaparición o bien de mitigar en algo un gran dolor.
Presición,corazón;ingredientes de difícil combinación que les pedimos día a día que dosifiquen con esmero.
Tan frías como la mejor computadora,para actuar con premura.
Tan suaves como los pétalos de una rosa para dar la caricia o la palabra de aliento.
Tan fuertes como el acero para mover cuerpos con voluntades limitadas...y lo difícil que resulta tomar la decisión correcta; lo importante es aferrarse a lo mejor que sabemos...y que sabemos que es lo mejor.
Vuestro destino es rumbo,no meta.
Por eso van,siempre irán,soportando el peso de la contingencia porque son quienes eligieron rechazar lo efímero del éxito por la eternidad de la gloria,a la que hay que conquistar,no sin pocos esfuerzos pero con altiva dignidad;acosados por insólitas limitaciones que vencer como desafío diario;pero...es menester exponerse a las espinas para luego recoger las rosas mas perfumdas.
Hay grandiosas recompensas para quienes escogen las rutas altas y difíciles,pero esas recompensas están ocultas por años.
Por muy calificados que estemos,por mucho que lo merezcamos,jamás alcanzaremos una vida mejor mientras no podamos imaginarla y nos permitamos alcanzarla.
Una persona confía su vida a lo que cree...aquí somos muchos los que creemos en ustedes
Cuando comenzamos una vida,a cada uno se le da un bloque de mármol y las herramientas necesarias para convertirla en escultura.
Podemos arrastrarlo tras nosotros,intacto;
Podemos reducirlo a grava;o
Podemos darle una forma gloriosa.
DE NOSOTROS DEPENDE